El encuentro se desarrolló en las instalaciones del Colegio Calasanz en Managua, donde participaron alrededor de 120 miembros de toda la región.
En el acto inaugural presidieron el Cardenal Mons. Leopoldo Brenes, Arzobispo de la Arquidiócesis de Managua, el P. Pierluigi Cameroni, SDB, animador mundial para ADMA, el P. Inspector, Alejandro Hernández, el P. German Escamilla, animador de ADMA en Nicaragua y la Srta. Margarita Ramírez, Presidenta nacional de ADMA Nicaragua y representantes de la Familia Salesiana.
Los grupos de trabajo han compartido experiencias y reflexiones a partir de las contribuciones realizadas por el P. Cameroni y relacionada con la lectura de la Carta de Identidad de la Familia Salesiana en la perspectiva propia del socio de ADMA, la identidad y el papel del consejo local y la renovación de ADMA a través de la familia, con la presentación de la experiencia adquirida en los últimos años en el Centro de ADMA en Turín.
El sábado 01 de octubre, los participantes partieron rumbo a la ciudad colonial de Granada para un paseo por los pueblos blancos. La estructura gótica de la Capilla María Auxiliadora en Granada acogió la Eucaristía de clausura de este congreso, presidida por el P. Pierluigi y concelebrada por los sacerdotes salesianos P. Alejandro Hernández, P. Miguel Giorgio, P. Carlos Vilanova, P. Gianpiero de Nardi y P. Ernaldo Morales. “El compromiso de evangelización de ADMA se debe renovar a través de la familia, siendo signos de la alegría de ser hijos de Dios”, resaltó P. Pierluigi durante su homilía recordando a los miembros de la asociación que deben continuar trabajando comprometidos en la evangelización de la familia al estilo Salesiano de Don Bosco.
A la conclusión del Congreso, el Inspector P. Hernández destacó el papel del grupo de ADMA en la Familia Salesiana, invitando a todos los miembros a cuidar de su formación salesiana y Mariana y a estimular el compromiso y la responsabilidad de los laicos en la animación y en la promoción de la Asociación. En esta perspectiva, fue un gran signo de esperanza la presencia de algunos jóvenes prevenientes de Nicaragua, Honduras y Guatemala.