La lectura orante de las Escrituras, una vida sacramental constante y genuina, y la oración como diálogo directo con Dios le permitían abandonarse con plena confianza a la Divina Providencia, llevándolo a emprender empresas que, para muchos, incluidos numerosos hombres de la Iglesia, parecían irrazonables. Sin embargo, estas iniciativas transformaron la vida de miles de jóvenes en su tiempo y dieron vida a un sistema educativo que, a lo largo de los años, ha educado, evangelizado y promovido socialmente a millones de jóvenes en todo el mundo.
Para rendir homenaje a lo que Don Bosco fue en vida y a su continuo papel como modelo de compromiso para los jóvenes, a partir de hoy y hasta su fiesta, el 31 de enero próximo, ANS publicará cada día dos artículos que explorarán estos dos aspectos estrechamente entrelazados en la espiritualidad salesiana.
Cada día se presentará un santuario dedicado a Don Bosco, un lugar que promueve la espiritualidad y la oración, inspirándose directamente en su figura de santidad.
Al mismo tiempo, cada día también se ilustrará un proyecto de desarrollo realizado por una de las obras sociales salesianas, uno de esos centros que lleva adelante la misión de Don Bosco dedicada a la juventud más vulnerable y en riesgo.
Con una mirada abierta a los cinco continentes y a todas las latitudes del globo, tendremos la oportunidad de conocer algunos de los ejemplos más bellos de cómo se traduce esta doble naturaleza salesiana y donbosquiana, entrelazando la vida espiritual y la acción activa.