Gracias a este proyecto, en el techo de la Escuela Técnica "Don Bosco" de Lahore se ha incorporado ahora un sistema comercial de purificación de agua por ósmosis inversa, sistema que luego va acompañado de un depósito de agua y una bomba. Además, también se reparó el antiguo sistema de agua ubicado en el techo del internado y residencia de la Congregación.
En Quetta, en cambio, como parte del mismo proyecto, se dotaron distribuidores de agua y una desmineralizadora con capacidad adecuada a las necesidades.
Naveed, un alumno del Centro Técnico Don Bosco comentó: “Me gusta mucho el agua de la nueva planta depuradora. Les agradezco mucho a todos nuestros benefactores”.
Las escuelas salesianas de Quetta y Lahore ofrecen una educación de calidad y un estilo de enseñanza innovador. Los salesianos comenzaron a brindar educación en Pakistán en 1998 y hoy sus centros educativos están considerados entre los mejores del país.
Siguiendo plenamente el espíritu de Don Bosco, las escuelas salesianas también ofrecen beneficios económicos, becas y alojamiento para los estudiantes de las familias más pobres, de modo que la educación además de ser accesible a todos, también constituya un incentivo para que los papás envíen a sus hijos a la escuela. De hecho, Pakistán tiene una de las tasas de alfabetización más bajas del sur de Asia, inferior al 50% del total. Si bien la Constitución del país reconoce la educación gratuita y obligatoria entre los 5 y los 16 años, muchas veces esta regla no se respeta en las zonas rurales, donde los niños suelen dejar sus estudios a los 13 años.
Según el Banco Mundial, el 31,3% de la población pakistaní vive debajo del umbral de la pobreza y debido a la visión tradicional de la sociedad pakistaní, también existen fuertes disparidades en los niveles de alfabetización y educación entre niños y niñas.