Con la financiación recibida de New Rochelle, los salesianos malgaches han podido comprar arroz, legumbres, azúcar y otros alimentos básicos para satisfacer las necesidades nutricionales diarias de las familias, así como jabón y velas, también necesarios para llevar una vida simplemente digna.
Como parte del proyecto, los salesianos también organizaron sesiones de formación para las familias sobre la importancia de cuidar su cuerpo y su salud, con especial atención a la higiene personal y a una nutrición adecuada.
Además, los Hijos de Don Bosco también proporcionaron apoyo psicológico para ayudar a las familias a superar las dificultades que encuentran en su vida diaria.
Un misionero salesiano implicado en esta iniciativa declaró: "Este proyecto ayuda a las personas necesitadas proporcionándoles artículos de primera necesidad, material de higiene y medicinas para mejorar sus vidas. Estamos convencidos de que estas actividades han contribuido significativamente a mejorar su salud y su bienestar general. De hecho, esperamos que este proyecto pueda continuar en el futuro para ayudar a otras personas necesitadas".
Los Salesianos están presentes y activos en Madagascar desde hace más de cuarenta años, concretamente desde 1981. Hoy están estructurados en un Visitatorio, llamado "María Inmaculada", y cuentan con once centros que trabajan en diferentes lugares.
Madagascar, una isla del océano Índico situada frente a las costas de África oriental, es uno de los países más pobres del mundo. Según cifras de UNICEF, el 70% de los casi 19 millones de habitantes del país viven en la pobreza, y de ellos, unos 5,7 millones son jóvenes de entre diez y veinticuatro años. Las proyecciones también indican que esta cifra podría duplicarse de aquí a 2025.