¿A qué proyectos te dedicas?
Federica: Yo, Silvia y Mercy nos encargamos del proyecto "El mundo en un patio", que ofrece apoyo en el estudio y organiza actividades recreativas y sociales con niños necesitados, especialmente extranjeros.
¿Cómo se organizan las actividades del proyecto "El mundo en un patio"?
Silvia: Comenzamos la tarde con la "donboscuola", donde ayudamos a los jóvenes a hacer sus deberes. Luego tomamos un refrigerio, recibimos un mensaje de buenas noches de los salesianos y dejamos que los niños jueguen.
¿Cuándo y cómo comenzó este proyecto?
Mercy: El proyecto comenzó el mes de septiembre y fue creciendo. Al principio eran muy pocos niños, ahora son un grupo de 25 y 30 niños. No es poco. Son niños a los que se les ayuda a integrarse socialmente con los otros que asisten a la casa salesiana.
¿Qué les motivó a dedicar un año de Servicio Civil?
Mercy: Yo no soy de Italia y por ello entiendo bien las dificultades que enfrentan estos niños y por esto quería darles lo mejor ayudándolos. Es un proyecto muy importante para mí, teniendo en cuenta que siempre he sido salesiano y que también puedo utilizar mis estudios en Mediación lingüística.
¿En qué consiste el proyecto "Compartir"?
Cecilia: es un proyecto dirigido a estudiantes de los últimos años de la escuela secundaria y ofrece la oportunidad de tratar de vivir la vida cotidiana junto con sus compañeros de clase. Nació de la intuición de las personas que trabajan en la Diócesis y en otras realidades, que se dieron cuenta que es difícil crear relaciones reales en el salón de clases.
Anna: A nivel práctico, la convivencia entre los muchachos comienza el domingo por la noche y dura hasta el viernes. Los niños duermen en el Oratorio, van a la escuela, luego regresan a la casa salesiana, almuerzan junto con la comunidad y los voluntarios, y por la tarde participan en el tiempo libre y los talleres disponibles. El proyecto se basa en la gratuidad del regalo mutuo, en ser para los demás.
Elena: A este proyecto colaboran los salesianos, los educadores y dos familias que comparten las comidas con los muchachos cada semana y aportan sus testimonios.
Fuente: EmmeSera