Merece particular aprecio la presencia de quienes participaron a distancia, con especial mención de los Superiores de la Visitaduria de Papúa Nueva Guinea e Islas Salomón (PGS) y de la Inspectoría de Tailandia (THA), quienes participaron de los debates con la comunidad y el grupo de formación, a pesar de que en sus países era de noche.
El curatorium encontró una comunidad salesiana básicamente sana y contenta, con 38 estudiantes salesianos y 9 miembros del equipo, así como unos 17 estudiantes externos del Studium Theologicum Salesianum (STS) y un número significativo de profesores provenientes de la ciudad de Jerusalén.
Este año la comunidad cuenta con salesianos de 25 Circunscripciones y 23 países. Todos pudieron ingresar a Israel a pesar de las restricciones por la pandemia, aunque algunos de los nuevos estudiantes perdieron algunos meses de estudio del primer semestre.
A diferencia del verano de 2020, cuando diversos formadores y estudiantes tuvieron que quedarse en Tierra Santa, en 2021 la mayoría de los salesianos pudieron realizar actividades de verano en patria, en Italia o en otros lugares.
Uno de los temas principales en el curatorium fue la interculturalidad: "¿Cómo vivir juntos con los salesianos de orígenes y culturas tan diferentes? ¿Cómo distinguir lo que es esencial para la fe y el carisma, lo que se puede vivir de diferentes maneras y lo que es completamente inaceptable, independientemente de dónde vengamos? fueron algunas de las preguntas del debate
Se reafirmó entonces el gran camino del diálogo, que se vuelve discernimiento cuando se hace en espíritu de escucha orante del Señor. En este contexto, fue agradable escuchar que la comunidad de Jerusalén y el STS están profundamente involucradas en iniciativas a nivel diocesano, con el estímulo activo de Mons. Pierbattista Pizzaballa, patriarca latino de Jerusalén.
Además, el 1 de marzo de 2022, el Studium Theologicum Salesianum organizará un simposio en el que participarán todos los estudiantados y centros teológicos católicos de Tierra Santa, en lo que se espera sea un nuevo camino de colaboración e interacción entre estas realidades en la Tierra de Jesús.
El curatorium de Jerusalén se reúne una vez al año durante un día y medio. Este año fue la primera vez que el encuentro se realizó en “modo mixto”, que también se pretende ofrecer en los próximos años. Pero el gran deseo es: "¡el próximo año en Jerusalén!".