Desde su reanudación en la época moderna, bajo la guía del barón Pierre de Coubertin, los Juegos Olímpicos han incluido una significativa dimensión espiritual. “Desde hace mucho tiempo, hay una presencia espiritual en el corazón de los Juegos Olímpicos, ya que esta es una solicitud del Comité Olímpico Internacional (COI). Es precisamente el COI quien solicita un espacio interreligioso en la Villa Olímpica”, explicó François Morinière de Holy Games.
Una treintena de capellanes católicos han sido elegidos por la Iglesia Católica en Francia para estar presentes en franjas horarias específicas, dependiendo de su disponibilidad (con horario de servicio de 7:00 a 23:00). Son sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos, todos unidos por dos cosas: el amor por el deporte y la experiencia de guía espiritual. Entre ellos está el Padre Xavier Ernst, Salesiano de Don Bosco, párroco de la parroquia San Juan Bosco, en el XX distrito de París y Delegado para la Pastoral Juvenil en la Inspectoría “San Francisco de Sales” de Francia y Bélgica Sur (FRB).
“Nuestro servicio es el de estar presentes. Los atletas saben que en la Villa Olímpica cuentan con este espacio, un lugar de escucha, compartir y relación. Nuestro ambiente está decorado con iconos, muebles simbólicos y la Biblia – explica el Padre Ernst –. Cada mañana habrá un momento de Lectio Divina, de lectura y compartir del Evangelio, un momento que será ecuménico. Y cada día celebraremos la Eucaristía, no en el centro multirreligioso, sino en la iglesia junto a la villa”.
“¿Tendremos un visitante al día, diez, cincuenta o cien? ¡Obviamente no lo sabemos! Pero lo importante no es el número, es nuestro estar al servicio de los atletas”, subraya aún el salesiano.
Durante los Juegos Olímpicos de París 2024 (26 de julio-11 de agosto de 2024), la Familia Salesiana estará activa para ofrecer su servicio espiritual a los atletas, entrenadores, miembros de las delegaciones y aficionados que por la ocasión llenarán París. Por ejemplo, en la iglesia de Saint-Sulpice, durante una semana, del jueves 25 de julio al viernes 2 de agosto, el Movimiento Juvenil Salesiano (MJS), sección mayores de diecisiete años, propondrá una serie de actividades y animaciones – acogida, juegos, escucha, tiempos para la oración… además de dos momentos destacados encargados por el comité organizador: la vigilia de oración ecuménica del martes 30 de julio, con Mark Gangloff, dos veces campeón olímpico de natación, y la Misa del 31 de julio, presidida por Monseñor Emmanuel Gobillard, Delegado de la Iglesia para las Olimpiadas de París.
Fuente: Don Bosco Aujourd’hui