El papel del Presidente Delegado, cuyo cargo cesa con la disolución de la Asamblea para la cual fue nombrado, establece:
- orientar el trabajo del Sínodo de acuerdo con las facultades que se le atribuyen en la carta de delegación, de acuerdo con el orden de los trabajos establecidos;
- atribuir a algunos Miembros, cuando surja la oportunidad, tareas particulares para que la asamblea pueda aplicar a su trabajo de una mejor manera;
- Firmar el acta de la reunión.
Junto con el Cardenal Bo fueron nombrados Presidentes Delegados, los nuevos cardenales Louis Raphaël I Sako, Patriarca de Babilonia de los Caldeos, y Désiré Tsarahazana, Arzobispo de Toamasina en Madagascar; y el Cardenal John Ribat, de los Misioneros del Sagrado Corazón de Jesús, Arzobispo de Port Moresby, en Papúa Nueva Guinea.
Con el nombramiento del Cardenal Bo, Presidente Delegado, se enriquece la presencia cualificada salesiana en el Sínodo de la jóvenes, que incluye, entre los miembros al Rector Mayor, P. Ángel Fernández Artime, uno de los elegidos por la Unión de Superiores Generales (USG); y el P. Rossano Sala, Secretario Especial para el Sínodo.
Al grupo se tendrá que agregar los nombres de los Salesianos de Don Bosco que participarán en las diversas categorías: por derecho, elegidos por las conferencias episcopales, nombrados por el Santo Padre, o como colaboradores, auditores o asistentes. Los nombres serán conocidos una vez que la Sala de Prensa publique la lista oficial de participantes.